Los días 6 y 7 de noviembre de 2026 se desarrollarán acciones en toda Europa para decir NO a los centros de datos contaminantes de hiperescala, bajo el lema: ¡Basta de centros de datos! – Stop Dirty Data Centres!
Los centros de datos de hiperescala, diseñados para alimentar la inteligencia artificial de las grandes corporaciones, están consumiendo nuestros recursos, degradando nuestros territorios y precarizando nuestras vidas. No son infraestructuras neutrales: son un proyecto empresarial al servicio de los beneficios privados que vulneran derechos y el medio ambiente.
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El agua no es un refrigerante. El agua que falta en pozos, casas y regadíos se conduce hacia los centros de datos que devoran agua potable para refrigerar unos servidores que generan un calor extremo. Un macrocentro de 100 megavatios puede llegar a gastar hasta 288.000 litros de agua por hora.
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El paisaje y la salud de los barrios. Además de la transformación visual y física y la alteración del suelo y de la biodiversidad, un centro de datos supone problemas de salud derivados de la llegada de un ruido insoportable de los generadores y de los sistemas de refrigeración, la contaminación atmosférica de las centrales de gas que los alimentan y el aumento de las islas de calor.
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La factura de la luz y la vivienda. La expansión de los centros de datos está tensando la red eléctrica y encareciendo la factura de la luz (la electricidad sube hasta un 23%). Además, las grandes corporaciones reciben subvenciones mientras la ciudadanía paga la tarifa. Por otra parte, esos mismos fondos que construyen centros de datos son los que compran viviendas para alquilarlas a precios abusivos.
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No son empleos, es precariedad. Los centros de datos reciben enormes subvenciones públicas y apenas generan empleo local significativo. Además, los servicios de IA que albergan están directamente relacionados con la destrucción de puestos de trabajo y con la pérdida de poder de negociación de la clase trabajadora.
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La crisis climática no admite más falsas soluciones. La infraestructura de la IA nos encadena aún más a los combustibles fósiles. La Agencia Internacional de la Energía estima que los centros de datos podrían representar el 3% de la electricidad mundial en 2030. La energía que allí se invierte no se dedica a refrigerar hogares, electrificar el transporte público o descarbonizar la industria.
Los días 6 y 7 de noviembre de 2026, únete a las acciones convocadas en toda Europa bajo el lema Stop Dirty Data Centres!! Exigimos una moratoria inmediata sobre los grandes centros de datos hasta que se decida democráticamente qué IA queremos, para qué sirve y a quién beneficia. ¡¡Nuestra tierra y nuestras vidas no son el combustible de una carrera tecnológica que solo beneficia a un puñado de corporaciones!!
¡Nos vemos en las calles!!
¡Nadie lo hará por nosotrxs!!