Anticorporativismo y subversión

0
%
de las 100 economías más fuertes del mundo son empresas transnacionales (ETN)
0
%
del comercio mundial está controlado por ETN
<
0
%
La mitad de las multinacionales españolas contribuye con menos del 15% de su beneficio mundial

El problema:

Las grandes corporaciones son los grandes imperios del s. XXI: mediante el control de la producción, comercialización y distribución de todo tipo de bienes necesarios para la vida alcanzan niveles de ingresos mayores que el PIB de muchos estados.

El objetivo de las grandes corporaciones es maximizar sus beneficios a costa de la violación reiterada de los derechos humanos y el medioambiente. La devastadora expansión del poder económico de las transnacionales no habría sido posible sin el apoyo de los Estados, lo que evidencia el poder político que poseen. Además, el poder jurídico del que gozan permite que actúen con un alto nivel de impunidad. El último pilar necesario para asentar el poder corporativo es el mediático, ya que las empresas tienen una enorme influencia y capacidad de persuasión sobre las sociedades.

En el sistema actual las compañías multinacionales incrementan sus beneficios exponencialmente, aprovechando incluso las situaciones de crisis sistémica para acelerar los procesos de ganancia e incrementar su poder. La lógica del beneficio infinito, así como la consideración de que todo es comercializable, implica la destrucción de los derechos de las personas y del medio ambiente, así como de la propia democracia.

0
%
del PIB mundial está representado por las 500 mayores transnacionales

La solución:

El poder corporativo se sostiene gracias a un complejo entramado que forma la arquitectura jurídico-política. Es necesario, por una parte, establecer urgentemente mecanismos de control mediante normas y reglas que obliguen a respetar los derechos humanos. Por otra parte, recuperar el espacio público ocupado por las transnacionales, construyendo un marco de intercambio y creación de alianzas entre comunidades y movimientos sociales. Poner fin a la impunidad del poder corporativo y reivindicar la soberanía de los pueblos pasa por alcanzar los siguientes objetivos:

  1. Desmantelar por completo la arquitectura internacional que favorece a la lex mercatoria y a las grandes empresas transnacionales e impedir la firma de nuevos TLC.
  2. Priorizar los Derechos Humanos frente a las normas de comercio e inversiones.
  3. Promover un comercio internacional basado en la soberanía alimentaria, en el control democrático y la primacía de los derechos sobre los beneficios.
  4. Proteger los bienes comunes, excluyendo al sector privado de las áreas necesarias para el sustento de la vida.
  5. Desarrollar tratados vinculantes que obliguen a los Estados a proteger los derechos humanos y el medioambiente por encima de los beneficios económicos.
  6. Implementar mecanismos de control y penalización efectivos sobre las empresas transnacionales.
  7. Responsabilizar a las transnacionales de toda la cadena de actividades asociada a su beneficio económico.
  8. Desarrollar mecanismos efectivos de reparación de las actividades lesivas y dañinas de las transnacionales sobre los pueblos, las personas y el medioambiente.
  9. Desarrollar mecanismos efectivos que desvinculen el tándem Estados-empresas (puertas giratorias, paraísos fiscales, corrupción…).
  10. Establecer un sistema de control exhaustivo de las empresas transnacionales, mediante el perfeccionamiento de los sistemas nacionales.
  11. Control público de las transnacionales

Qué hacemos nosotrxs

Qué puedes hacer tú

Desenchufarte de las empresas transnacionales.

Apóianos

Únete á rede de persoas que construímos unha estrutura independente, eficaz e eficiente para facer fronte ás inxustizas que se dan no mundo.

Asóciate

Únete

Participa de xeito activo con activistas de todo o mundo a través de iniciativas, accións e campañas en prol dos dereitos, as liberdades e o planeta.

Faite activista

Infórmate

Descobre que sucede no mundo a través dunha ollada baseada na acción, a dignidade, a ética e a xustiza… e fai correr a voz!

Suscríbete