Las empresas transnacionales (ETN) constituyen los grandes imperios del siglo XXI en el capitalismo globalizado. Su concentración de poder económico, político, mediático y jurídico supone una verdadera amenaza para las democracias, que llevan décadas siendo debilitadas.
Concentran el poder económico, con un PIB superior al de muchos Estados en algunos casos. Este poder aumenta año a año. En 2026, los ingresos de las 500 mayores ETN representan el 67 % del PIB mundial. Concentran el poder político, pues a través de financiación directa o indirecta (e ilegal) promocionan a quienes legislarán a su favor y, mediante el lobby, consiguen que las leyes se hagan a su medida. Concentran el poder mediático, pues son propietarias de la gran mayoría de los medios de comunicación. No es necesaria la censura, basta con poseer los medios, que, bien financiados, logran que sus ideas tengan una amplia difusión, frente a medios críticos que, ante la falta de financiación, tienen poco alcance y, en muchos casos, poco recorrido. Así, logran tener el control sobre el sentido común, consiguen decidir cuáles son las ideas ampliamente aceptadas.
Esta situación es de máxima gravedad, ya que el objetivo de estas multinacionales es aumentar su beneficio económico sin ningún tipo de consideración por el respeto a los derechos humanos y al medio ambiente. Su concentración de poder es tal que pueden vulnerar de manera sistemática los derechos humanos y el medio ambiente con impunidad. Y aquí aparece el cuarto pilar: su poder jurídico. Existe toda una arquitectura de la impunidad, también conocida como lex mercatoria, que no solo permite a estas empresas violar los derechos humanos y dañar el medio ambiente sin consecuencias, sino que además protege sus beneficios.
Frente a esta realidad, surge la campaña Stop Corporate Impunity: una coalición internacional formada por cientos de organizaciones que exige un marco legal vinculante para las empresas transnacionales.
La campaña surgió en 2012, durante la Cumbre de los Pueblos de Río+20, cuando más de 150 organizaciones de América Latina, África, Asia, Europa y América del Norte firmaron un llamamiento a la acción conjunta. Su origen se remonta a los trabajos del Tribunal Permanente de los Pueblos entre 2006 y 2010, que juzgó a 70 transnacionales en 54 casos y concluyó que las violaciones son sistemáticas y que los códigos voluntarios de responsabilidad social no resuelven la impunidad.
La campaña denuncia la asimetría fundamental del sistema internacional: mientras los tratados de comercio e inversión protegen legalmente los derechos de las transnacionales, las normas de derechos humanos que les afectan son voluntarias y carecen de mecanismos coercitivos. Esta arquitectura jurídica garantiza la impunidad de las empresas que operan globalmente.
Por ello, desde su lanzamiento, la coalición impulsó la negociación de un Tratado Vinculante en la ONU para regular las empresas transnacionales y otras empresas comerciales y poner fin a la impunidad empresarial, para así prevenir las violaciones de derechos humanos y la destrucción del medio ambiente. En junio de 2014, el Consejo de Derechos Humanos aprobó la Resolución 26/9, que creó el Grupo de Trabajo Intergubernamental de Composición Abierta (OEIGWG) encargado de elaborar el instrumento jurídico.
Tras más de 10 años, entre el 12 y el 16 de octubre de 2026 tendrá lugar la duodécima sesión, en la que se negociarán los últimos elementos sustanciales del Tratado Vinculante, antes de lo que podría ser el último borrador en 2027.
Durante estos años, ha habido una enorme presión del lobby empresarial para conseguir que la forma final del Tratado no suponga una verdadera amenaza a sus intereses, logrando modificaciones que supongan auténticos avances a su favor. Por ello, es fundamental ganar posiciones en este último período de negociaciones. Y para ello hay que poner el Tratado en un primer plano dentro del discurso global. La ciudadanía debe conocer la existencia de este proceso y su trascendencia. Si la forma final es fiel a sus objetivos originales, este Tratado puede suponer uno de los mayores avances sociales de este siglo.
Fuentes:
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Ecoar Global. Anticorporativismo e subversión. https://campanhas.ecoarglobal.org/gl/category/campanas/anticorporativismo-e-subversion/
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Brady, D. (2026). The Fortune Global 500 gets top-heavy—and more powerful than ever. Fortune. https://fortune.com/2026/07/28/fortune-global-500-more-powerful-than-ever-amazon-jeff-bezos/#1
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Stop Corporate Impunity (2022). 10º Aniversario de la Campaña Global. https://www.stopcorporateimpunity.org/wp-content/uploads/2022/10/10o-Aniversario-de-la-Campana-Global-2.pdf
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Treaty Movement. https://www.treatymovement.com/about-us
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OHCHR (2026). Twelfth session of the open-ended intergovernmental working group. https://www.ohchr.org/en/hr-bodies/hrc/wg-trans-corp/session12
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Stop Corporate Impunity (2019). Normas vinculantes para enfrentar la impunidad de las empresas transnacionales. https://www.stopcorporateimpunity.org/wp-content/uploads/2019/05/TratadoVinculante_Presentacion_ESP.pdf