Estamos viviendo un punto de inflexión en la respuesta social a la crisis de la vivienda en el estado español. Tras años de movilizaciones de plataformas antideshaucio y sindicatos de inquilinxs, el poder popular ha aglutinado suficiente fuerza y energía para empujar al gobierno a dar una respuesta.
El deshaucio de Maricarmen, anciana de 87 años con discapacidad, que llevaba años luchando por quedarse en el piso donde había vivido toda su vida, fue la gota que colmó el vaso de una serie de abusos sistemáticos a la clase trabajadora por parte de rentistas y especuladores. La noticia dio la vuelta al mundo, y despertó la rabia de millones de personas. La manifestación masiva del 26S convocada por el sindicato de inquilinas de Madrid acabó en una acampada en Sol que lleva ya un día entero resistiendo y que sigue creciendo, reforzada por la confluencia de luchas derivada de las movilizaciones por la educación pública de esta mañana.
Este martes se debate en el Congreso un decreto de vivienda que ya se conoce informalmente como Decreto Maricarmen. El sindicato de inquilinas de Madrid exige que incluya tres medidas clave para proteger el derecho a la vivienda de forma efectiva: 1. renovación automática de los contratos de alquiler 2. prohibición de los deshaucios sin alternativa habitacional 3. medidas antiestafas.
Cada vez son más las personas acampadas en Sol y nuevas protestas se convocan por todo el estado español. Asumimos nuestra responsabilidad de cambiar el mundo y nos sumamos a las movilizaciones por la vivienda desde la horizontalidad y la solidaridad. Rechazamos la indefesión aprendida, el mito de que no tenemos poder y que no podemos cambiar nada, y bebemos de las luchas históricas que han logrado derechos humanos como el derecho a la vivienda, y que ahora nos están quitando.
Salimos a las calles y a las plazas, apoyando a los movimientos de base para generar contrapoder frente a los grandes fondos de inversión y un gobierno sometido al capital. La lucha por la vivienda es la lucha por la dignidad, la lucha por la vida y la lucha por un mundo más justo. El momento es ahora. Nadie lo hará por nosotrxs.