La financiarización de la vivienda se intensifica a nivel global en un contexto de cambios en los tipos de interés y de retorno del capital al sector inmobiliario residencial. La vivienda se consolida así como un activo financiero estratégico, alejándose progresivamente de su función social como bien básico de acceso universal.
La estructura del mercado muestra una creciente concentración de la propiedad. Estudios recientes indican que los pequeños propietarios (con una o dos viviendas) todavía representan alrededor de la mitad del total en países como el Reino Unido, pero solo concentran una minoría de los alquileres. Por el contrario, los grandes tenedores con cinco o más inmuebles controlan casi la mitad de los contratos de arrendamiento. En los Estados Unidos, los inversores institucionales y corporativos superan ya el 6% de las compras de vivienda, con porcentajes más elevados en áreas urbanas concretas, lo que evidencia una presión creciente sobre el acceso a la vivienda.
En este contexto destaca el caso de Amancio Ortega a través de Pontegadea, uno de los mayores patrimonios inmobiliarios privados del mundo. Su grupo controla una cartera estimada en más de 20.000 millones de euros, con alrededor de 200 propiedades distribuidas en más de una docena de países. La estrategia se basa en la reinversión de dividendos y en la compra al contado, con baja deuda, lo que le permite competir con ventaja frente a otros actores financieros más endeudados y acelerar la acumulación de activos inmobiliarios de alto valor.
La expansión de los fondos de inversión y grandes gestoras internacionales refuerza esta tendencia. Vehículos como los REITs y los fondos de capital privado incrementan su presencia en el mercado residencial y comercial, priorizando la rentabilidad financiera sobre la función social de la vivienda. Esta dinámica contribuye a una mayor presión sobre precios y alquileres, al tiempo que reduce el peso relativo de los pequeños propietarios e incrementa la concentración de la propiedad en estructuras corporativas cada vez más complejas.