La seguridad alimentaria mundial afronta una confluencia de factores sin precedentes. El «Global Report on Food Crises» (GRFC) 2025 estima que cerca de 295,3 millones de personas en 53 países sufrieron niveles elevados de inseguridad alimentaria aguda en 2024, la cifra más alta en nueve años de seguimiento. El análisis deja claro que el cambio climático, la escasez de agua, la crisis de los fertilizantes y los conflictos bélicos conforman una tormenta perfecta que pone en riesgo la producción de alimentos a escala global.
El calentamiento global ya está reduciendo los rendimientos de los cultivos. El Parlamento Europeo advierte de que el aumento de las temperaturas y los fenómenos meteorológicos extremos perjudican cultivos clave como el trigo y el maíz, y suponen un desafío para la ganadería y la pesca. Europa meridional es particularmente vulnerable. Paralelamente, la escasez de agua agrava la situación. La FAO señala que la agricultura representa más del 70 % de las extracciones de agua dulce mundial, y el informe de 2025 sobre los recursos de tierras y aguas subraya los desafíos urgentes de la degradación de la tierra y la escasez de agua provocados por el ser humano.
La crisis de los fertilizantes constituye otro factor crítico. Los fertilizantes nitrogenados se producen a partir de gas natural, por lo que el aumento del precio de la energía encarece directamente su producción. La FAO alertó de que las interrupciones en el Estrecho de Ormuz, por el que transita hasta un 30 % del comercio global de fertilizantes, están provocando una subida de precios. Los precios de los fertilizantes podrían ser un 15 o 20 % más altos en el primer semestre de 2026 si la crisis persiste. En el Estado Español, los agricultores pagan tres veces más por abonar mientras el cereal se vende al precio de hace una década.
Los conflictos geopolíticos completan el cuadro. El GRFC 2025 confirma que los conflictos, las crisis económicas, los fenómenos climáticos extremos y los desplazamientos forzosos siguen siendo los principales impulsores del hambre. Gaza y Sudán experimentan hambrunas confirmadas. Sin embargo, cada uno de estos factores tiene soluciones conocidas: transición agroecológica, gestión sostenible del agua, reducción de la dependencia de combustibles fósiles para fertilizantes y diplomacia preventiva. Su aplicación, no obstante, requiere voluntad política y presión democrática que, hasta el momento, no se materializan con la urgencia que la crisis exige.
Fuentes:
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Comisión Europea (2025). Global Report on Food Crises 2025. Knowledge for Policy. https://knowledge4policy.ec.europa.eu/global-food-nutrition-security/global-report-food-crises_en
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FAO (2025). Global Report on Food Crisis 2025 September Update – Full Report. https://www.fao.org/family-farming/detail/zh/c/1749065/
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FAO (2025). El estado de los recursos de tierras y aguas del mundo para la alimentación y la agricultura 2025. https://www.fao.org/publications/fao-flagship-publications/the-state-of-the-worlds-land-and-water-resources-for-food-and-agriculture/es
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FAO (2026). FAO Chief Economist warns of severe global food security risks from disruption to Strait of Hormuz trade corridor. https://www.fao.org/newsroom/detail/fao-chief-economist-warns-of-severe-global-food-security-risks-from-disruption-to-strait-of-hormuz-trade-corridor/en
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IICA (2026). Conflict Could Drive Up Fertilizer Prices. https://test-assets-opsaa.iica.int/storage/resources/resource_1773699463_es.pdf
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ASAJA (2025). ASAJA denuncia que los agricultores pagan tres veces más por abonar mientras el cereal se vende al precio de hace una década. https://www.asaja.com/asaja-denuncia-que-los-agricultores-pagan-tres-veces-mas-por-abonar-mientras-el-cereal-se-vende-al-precio-de-hace-una-decada/